miércoles, 20 de julio de 2016

Historia del Maquillaje. Corte Francesa y Mediados del siglo XIX.


Corte de Francia y Mediados del Siglo XIX.




      Con el paso del tiempo el maquillaje cayó en desuso, y desde la Edad Media hasta finales del siglo XIX dejó de utilizarse. Solo las prostitutas y las mujeres de clase baja se atrevían a usar color en sus rostros, mientras que las clases altas se jactaban de su palidez.

       El verdadero apogeo del maquillaje lo encontramos en la corte de Francia, donde se blanqueaban las caras con polvos y una crema nacarada brillante a base de azufre que había provocado envenenamientos mortales.



       En los inicios del siglo XIX, surge el primer intento de eliminar las arrugas a base de un invento mortificador al que llamaban el "esmaltado de la cara" que consistía en lavar primero la cara con un líquido alcalino, después se extendía una pasta para rellenar las arrugas y encima se colocaba una capa de esmalte hecha con arsénico y plomo, la cual duraba aproximadamente un año. Si la máscara era muy gruesa se agrietaba al menor movimiento y desde luego, era de lo más insano e incómodo de llevar.


      La hegemonía de la belleza la siguió marcando Francia. La moda ya no la imponía la Corte, sino la burguesía. Apareció un nuevo concepto de belleza femenina. Había una tremenda obsesión por aparecer enferma., alcanzándose límites insospechados por conseguir una tez pálida o blanquecina. A veces ingerían sustancias tóxicas como el plomo y arsénico, que podían causar la muerte. Se marcaban también las ojeras y los pómulos se coloreaban levemente mientras que los labios tenían un color carmesí.

       Se llegó a poner de moda ingerir vinagre y limones para parecer más enfermos; las ojeras se marcaban de azul, las mejillas se empolvaban de rosa pálido y los labios en un color carmesí. Las damas para preservar su pálida piel, evitan el sol, con sombrillas cuando están al aire libre para proteger su piel de los rayos del sol. Una tez blanca y translúcida era tan deseable que algunas mujeres siguen pintando sus venas en colores azulados

       Las Sombras de ojos utilizadas en aquel entonces estaban fabricadas con plomo y sulfuro de antimonio, y los lápices labiales con sulfuro de mercurio. Para las mejillas el mejor método era el zumo de remolacha.


       En 1837 la reina Victoria asciende al trono y esto marcó el declive del uso de cosméticos. La era victoriana fue una época dominada por un estricto código moral, los valores religiosos, la modestia y la moderación sexual. Por lo tanto, durante este período de cosméticos se consideraban de uso inmoral, su uso estaba mal visto y se piensa que es algo que sólo las mujeres de dudosa moral usarían. Al igual que en períodos históricos anteriores, incluso en la época victoriana la tez pálida era un signo de nobleza. Esto significaba que las mujeres eran pudientes y no podía permitirse el lujo de pasar horas trabajando al aire libre, lo que daría lugar a un bronceado inevitable, algo que se consideraba muy vulgar.

       La época de mediados del s. XIX, supone el inicio del maquillaje moderno, en estas fechas aparece por primera vez el rojo de labios, concretamente en el año 1880, que consistía en una pomada compuesta por mantequilla fresca, cera de abeja, raíces de un colorante natural (orcaneta) y racimos de uvas negras sin pulpa que colorea sin producir efectos secundarios.




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